Descripción
Silic Core 420: aditivo de silicio para fortalecer tallos y hojas
Silic Core 420 es un aditivo de silicio fácilmente asimilable, diseñado para reforzar la estructura de la planta desde dentro. Su fórmula combina silicio, potasio, boro y molibdeno, cuatro elementos que ayudan a mantener tallos más firmes, hojas más resistentes y un crecimiento más compacto y equilibrado.
Está pensado para cultivos en tierra, coco e hidroponía, especialmente cuando la planta muestra tallos blandos, ramas que se doblan, hojas caídas o falta de firmeza tras situaciones de estrés, exceso de riego, calor o cambios bruscos de temperatura.
Silicio para una estructura más fuerte
El silicio es uno de los elementos más interesantes para mejorar la resistencia física de la planta. Cuando se asimila correctamente, ayuda a formar tejidos más duros, tallos más resistentes y hojas más firmes.
Silic Core 420 aporta silicio de fácil absorción para reforzar la planta desde el interior, ayudando a que las ramas mantengan mejor su posición y puedan soportar el peso de las flores durante la floración.
Esto resulta especialmente útil en plantas con crecimiento rápido, cultivos bajo luces intensas, ramas laterales pesadas o ejemplares que tienden a doblarse con facilidad.
Ramas más estables y hojas más erguidas
Una planta con buena estructura responde mejor a las exigencias del cultivo. Tallos más firmes, hojas más tersas y ramas más estables permiten mantener un desarrollo más ordenado y resistente.
Silic Core 420 ayuda a evitar la flacidez tras riegos abundantes, cambios de temperatura, humedad alta o situaciones de estrés. También favorece un crecimiento más compacto, con entrenudos más cortos y una estructura general más uniforme.
Potasio, boro y molibdeno para acompañar el equilibrio vegetal
Además del silicio, Silic Core 420 incorpora potasio, boro y molibdeno para reforzar el funcionamiento interno de la planta.
El potasio contribuye al metabolismo vegetal y ayuda a mantener una buena actividad interna sin alterar en exceso la mezcla nutritiva. El boro participa en la estabilidad de las paredes celulares, favoreciendo tejidos más cohesionados y resistentes. El molibdeno ayuda al aprovechamiento del nitrógeno, evitando que la planta se muestre pálida, débil o con falta de ritmo.
Esta combinación permite reforzar la planta sin necesidad de subir demasiado la EC del agua, algo especialmente útil cuando se busca mejorar la resistencia sin sobrecargar la nutrición.
Útil desde crecimiento hasta floración
Silic Core 420 puede utilizarse desde las primeras fases del cultivo hasta el final del ciclo. En crecimiento, ayuda a formar una planta más compacta, fuerte y estructurada. En floración, contribuye a que las ramas aguanten mejor el peso de las flores y mantengan una arquitectura más estable.
Su uso continuado puede ayudar a reducir problemas de tallos blandos, ramas caídas, hojas flácidas o pérdida de firmeza en momentos de alta demanda.
Beneficios principales de Silic Core 420
- Ramas más rígidas y estables: ayuda a sostener flores pesadas sin que la planta se doble con facilidad.
- Crecimiento más compacto: favorece entrenudos más cortos y una estructura vegetal más uniforme.
- Hojas más tersas y erguidas: mejora la firmeza visual de la planta incluso con calor o humedad elevada.
- Menos flacidez tras el riego: ayuda a evitar caídas visibles después de riegos abundantes o cambios bruscos.
- Mayor resistencia al estrés: apoya la recuperación tras trasplantes, podas, exceso de luz o condiciones exigentes.
- Mejor aprovechamiento nutricional: contribuye al equilibrio interno sin elevar de forma importante la EC.
- Uso versátil: apto para tierra, coco e hidroponía durante crecimiento y floración.
Composición
| Óxido de potasio (K2O) | 2,5% |
| Dióxido de silicio (SiO2) | 1,6% |
| Boro (B) | 0,254% |
| Molibdeno (Mo) | 0,002% |
¿Para quién es Silic Core 420?
Silic Core 420 está pensado para cultivadores que quieren plantas más firmes, compactas y resistentes durante todo el ciclo. Es especialmente útil en cultivos con ramas débiles, tallos blandos, hojas caídas o plantas sometidas a estrés por calor, humedad, trasplantes, podas o iluminación intensa.
Una herramienta práctica para reforzar la estructura vegetal, mejorar la estabilidad de las ramas y preparar la planta para soportar mejor las exigencias de la floración.






